El reto
En una empresa de transporte de hidrocarburos, el dato de la obra vive repartido en hojas de cálculo. El informe contractual se arma a mano cada semana: un profesional puede tardar dos días en recopilar, cuadrar y transcribir cifras que luego alguien firma.
El problema no era medir. Una obra lineal produce miles de datos al día. Era que la medición llegara a la decisión sin perderse ni contradecirse en el camino.
Lo que construimos
Un repositorio multiproyecto de datos de campo. El dato se captura o se importa una sola vez y se guarda con una estructura única. Desde ahí alimenta el tablero, la cartografía, los módulos técnicos y los informes firmables.
Es un sistema de información geográfica con analítica de datos integrada y captura desde aplicaciones web y móviles. Opera con nueve módulos: tablero de control, construcción y calidad, integridad, ejecución, territorio, comunidades, inventario predial, cartografía 3D e informes.
Cómo funciona
Referenciación lineal nativa. El eje se almacena como geometría con medida: cada punto tiene su abscisa en metros. Juntas, predios, anomalías y quejas se anclan a esa abscisa. Así el avance físico se cruza con el territorio sin trabajo manual.
Un dato, muchas vistas. El tablero muestra la curva S programada contra la ejecutada, indicadores a una fecha de corte y avance por tramos. El mapa 2D y el terreno 3D salen de la misma base. Se admite ortofoto propia de dron como capa de detalle.
Informes que salen del dato. Por cada fecha de corte, el sistema genera seis informes PDF y siete libros de cálculo, trece entregables en total. Una sola definición de cada cifra alimenta el PDF y el libro, de modo que no pueden divergir. No hay licencia por documento generado.
Multiproyecto y roles. Cada obra reconstruye su propio eje, capas, indicadores y leyendas. El aislamiento entre proyectos está verificado. Hay cuatro roles, desde administrador hasta visor del cliente.
Despliegue. Puede correr en infraestructura propia, cuando los datos no pueden salir de la red de la empresa, o publicado, para ver algo funcionando de inmediato. La interfaz consume la misma API en ambos casos.
Resultado
- Un piloto de 22 km con 221 puntos de abscisa, 56 predios y 720 juntas con ensayo no destructivo.
- Una obra migrada desde un tablero de inteligencia de negocios convencional a un modelo de datos consultable.
- Informes que antes tomaban dos días ahora son un botón sobre el dato ya validado.
- Lo capturado en campo y lo importado entran por la misma puerta de ingesta, en Android y en la web.
Lo que aprendimos
Separar el conocimiento del sector del programa fue la decisión más rentable: las normas, fases y puntos de control viven en un catálogo, y por eso adaptar el sistema a otra obra no exige reescribirlo.
También aprendimos a entregar por etapas. Cada fase cierra con algo operable con los datos del propio cliente, y ninguna obliga a la siguiente.
Quedan frentes en desarrollo, y los declaramos: la exigencia de roles en cada operación del servidor, el segundo factor de autenticación y la edición completa desde campo. Los conectores con geodatabases corporativas están previstos.
¿Su obra lineal vive en hojas de cálculo? Cuéntenos su caso y proponemos una prueba de valor con sus propios datos.